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martes, 19 de mayo de 2009

UN HUERTO ECOLÓGICO SENCILLO EN CASA

Un huerto en casa es el deseo de muchas personas aunque siempre son muchos los motivos que impiden hacerlo: la falta de tiempo, la falta de espacio, el dolor de espalda o simplemente no saber por donde empezar. Sin embargo producir alimentos de calidad es mucho más sencillo de lo que pueda parecer en un principio. Hace ya veinte años, Gaspar Caballero de Segovia, empezó a experimentar en su finca de Mallorca con el objetivo de lograr un método fácil de cultivar hortalizas. El resultado es un método que en palabras del propio creador “sorprende por lo sencillo, agradable y eficaz, que es el obtener hortalizas ecológicas, en un mínimo espacio de tierra, con un mínimo consumo de agua y un mínimo trabajo de siembra y mantenimiento”.
Este método se conoce con el nombre de “Parades en Crestall” y se basa en cinco principios fundamentales:
1.- No pisar la tierra donde se va a cultivar
Los organismos que viven en el suelo y las raíces de las plantas son la mano de obra que utilizaremos para conseguir una buena estructura. Ellos son los encargados de remover el suelo y de construir galerías para que el aire y el agua circulen de forma correcta. Para no alterar el medio donde viven se evitará siempre pisar y trabajar la zona cultivada. El tamaño de la “parada” nos permitirá acceder a todos sus puntos sin necesidad de pisar dentro. De la misma forma dejaremos un espacio de 1 m entre una parada y otra para poder pasar entre ellas.
2.- Humedad constante
Se consigue con la instalación de un sistema de riego de cinta exudante dentro de las paradas. Este sistema libera cantidades muy pequeñas de agua de forma constante. Así se consigue un consumo de agua muy pequeño. La humedad constante favorece la actividad de las lombrices de tierra así como de los otros habitantes del suelo.
3.- Un ciclo de rotación a cuatro años
La rotación es la sucesión de cultivos en un mismo terreno. La rotación implica que después de un cultivo no volvemos a plantar el mismo sino que plantamos otro diferente. Cuando hablamos de rotación a cuatro años nos referimos a que tardamos cuatro años en volver a plantar un cultivo en una zona determinada. Para ello lo mejor es tener cuatro paradas y cambiar cada año los cultivos de parada. Las reglas para elegir una buena rotación son muy sencillas y suponen un gran beneficio para los cultivos.
4.- Compost
El compostaje es una transformación controlada de una mezcla de residuos orgánicos, imitando lo que ocurre en la naturaleza en la superficie del suelo, con el fin de obtener un abono de alta calidad. El compost es el elemento básico del sistema. Se aporta cada año por encima de toda la superficie de las paradas.
5.- La siembra
La siembra en las paradas es más densa que en la horticultura tradicional. Esto evita que se pierda la humedad del suelo y también que crezcan malas hierbas. Además de hortalizas en las paradas se plantan hierbas aromáticas que ayudan a mantener alejadas a las plagas.
Una “Parada en Crestall” paso a paso:
1.- Con un metro y 4 estacas se marca un rectángulo de 6m de largo por 1.5m de ancho. La longitud puede ser variable en función del espacio disponible.
2.- Se coloca un cordel alrededor de las estacas que nos servirá de guía y se trabaja la tierra del interior del rectángulo hasta una profundidad de 20-30 cm. Este es el único momento en el que se trabaja la tierra de la parada y la herramienta utilizada puede ser variable: azada, pala fanguera, motocultor, etc.
3.- Cuando la tierra está floja se pasa el rastrillo y se eliminan las piedras más gordas.
4.- Con otras cuatro estacas y otro cordel marcaremos en el interior del rectángulo un segundo rectángulo de igual longitud y 30 cm de ancho, que divida a la parada en dos partes iguales. En estas dos partes es donde cultivaremos las hortalizas.
5.- Se colocan en el rectángulo del centro una serie de bovedillas o piedras planas a una distancia de unos 60 cm por las que podremos acceder al centro de la parada. En el espacio entre bovedillas sembraremos plantas aromáticas y de flores.
6.- En los rectángulos de ambos lados de la parada se coloca una capa de 2 a 4 cm de compost.
7.- Por encima de la capa de compost colocaremos el riego exudante. La cinta exudante debe recorrer los dos rectángulos en los que se plantan las hortalizas de manera que moje toda la superficie.
8.- Por encima del compost y de la cinta exhudante colocaremos una capa de mulching de paja, virutas de madera, corteza de pino, etc.
9.- Plantaremos las hortalizas en las zonas destinadas para ello. Si lo hacemos a partir de plantones retiraremos con cuidado la capa de mulchig y la de compost y plantaremos en el suelo. Si lo hacemos a partir de semillas las podemos sembrar entre el suelo y la capa de compost.

Autor: Montse Escutia Titulación: Ingeniera Agrónoma

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