miércoles, 6 de octubre de 2010

Entrevista a Alfredo Embid, sobre La verdad del SIDA y la no existencia del VIH

Os dejamos con este vídeo ¡¡¡interesantísimo!!! que plantea la salud desde el punto de vista personal y no desde los intereses de las multinacionales de la enfermedad.
El Vídeo es una , coordinador de la Asociación de Medicinas Complementarias, donde cuestiona con multitus de datos contrastados la realidad de lo que nos venden por Sida...
Madrid, 2008 http://replantearsida.blogspot.com/

Otras informaciones:
Roberto Giraldo (Catedratico de Inmunilogía) Web
www.rethinking.org

miércoles, 15 de septiembre de 2010

TORTAS DE AVENA... (Asociación Raices)

Desde la Asociación Raices, nos envian su propuesta y nos dan a conocer un alimento sano y digestivo, que probablemente muchas personas no consumen de manera habitual: los copos de avena ecológiocos. Para ello, esta semana nos ofrecen a todos los socios la posibilidad de adquirirlo en la asociación a bajo coste.
Compartimos una receta de tortas de avena, que gusta a todos los comensales, niños y mayores, omnívoros y vegetarianos.

INGREDIENTES:
1 taza de avena cruda
1 taza de leche
150 grs de queso fresco
1/2 taza de cilantro picado
1/2 taza de perejil picado
1/2 taza de cebolla picada
pan molido el necesario
1 huevo
aceite
sal al gusto

PREPARACION:
Se remoja la avena con la leche durante 30 minutos.
Se le agrega a la avena el queso rallado y se incorporan uno por uno todos los ingredientes y se hace una mezcla, añadiendo la cantidad de pan molido necesaria para poder hacer las tortitas sin que se rompan.
Se forman las tortitas del tamaño adecuado según el gusto de quien prepara y se frien o se introducen en el horno con papel vegetal en la base.
Ya doradas, se dejan escurrir y estan listas para servirse, acompañadas de una ensalada al gusto.

¡Que lo disfrutéis!

Sobre la avena:
Es uno de los cereales más completos que hay. Posee altas propiedades energéticas y nutritivas, pero sobre todo destaca por sus cualidades energéticas.
Tiene un gran aporte de:

• Proteínas: de alto valor biológico.

• Hidratos de carbono: de absorción lenta y de fácil asimilación. Estos proporcionan energía durante mucho tiempo después de haber sido absorbidos por el aparato digestivo, dando un mayor ánimo y sensación de bienestar, evitando la sensación de fatiga y desmayo.

• Un gran número de vitaminas como la vitamina B1, vitamina B2, vitamina B3, vitamina B6 y vitamina E.

• Contiene minerales como el sodio, potasio, calcio, fósforo, magnesio, hierro, cobre, cinc y oligoelementos.

• Aminoácidos: la avena contiene seis de los ocho aminoácidos imprescindibles para la síntesis correcta de proteínas.

• Es un cereal con buen aporte de fibra, esencial para el buen funcionamiento intestinal y para bajar de peso.

• La avena es el cereal con mayor porcentaje de grasa vegetal. Cien gramos de avena cubren un tercio de nuestras necesidades diarias de ácidos grasos esenciales.

• Cómo todo alimento, cuando la avena está bien combinada con otros alimentos vegetales como la fruta o la verdura, las oleaginosas, leche de soja, etcétera, mejora en gran medida su proporción de aminoácidos, aproximándola al ideal para el organismo.


Fuente Asociación Raices, su blog

jueves, 2 de septiembre de 2010

Beneficios del Platano o Banana

El plátano o banana es una fruta que tiene grandes beneficios para la salud aunque la mayoría de ellos son ignorados y sólo se conocen sus propiedades para brindar energía rápida al organismo.Pocas personas conocen que la banana o plátano es un excelente remedio natural contra la Depresión debido a que contiene Triptofano, un precursor de la formación de Serotonina.Las propiedades de la banana son múltiples y vamos a detallar algunos de sus beneficios.


Beneficios del platano o la banana
* Como ya mencionamos el plátano es un remedio natural para la Depresión y mejora los estados de ánimo.

* Mejora el insomnio, comer una o dos bananas antes de acostarse ayuda a dormir mejor, deben comerse lejos de las comidas para aumentar su efecto.

* La banana es una fuente de energía rápida necesaria en la dieta de los niños y deportistas.

* El plátano equilibra los líquidos del organismo con lo cual es beneficioso para regular la Hipertensión.

* Las bananas mejoran el reuma, la artritis y la Gota.

* El plátano bien maduro controla la diarrea.

* Para corregir el estreñimiento se deben consumir plátanos poco maduros.

* Comer bananas mejora el cabello y ayuda a evitar la caída.

* Para las picaduras de insecto se frota sobre ellas la parte interior de la cáscara de plátano.

* La banana es buena para la anemia ya que estimula la produccion de hemoglobina.

* Por su contenido en pectina el platano reduce los niveles de Colesterol.

* La parte interior de la cáscara de la banana aplicada sobre las verrugas consigue que éstas desaparezcan.

* Consumir plátanos alivia los dolores premenstruales.

* La banana calma y evita los calambres debido a su alto contenido en potasio.

jueves, 20 de mayo de 2010

El pesticida podría causar el Trastorno de Déficit de Atención

Un estudio realizado en Estados Unidos reveló que una de las posibles causas del Trastorno de Déficit de Atención (TDA) en los niños es su constante exposición a los pesticidas que se encuentran en las frutas y verduras.

Un grupo de investigadores encontró pesticida en la orina del 94% de los niños que participaron en el estudio. Curiosamente, los niños con mayores niveles de esta sustancia también resultaron ser más propensos a presentar TDA o hiperactividad, dos problemas comunes que obstaculizan el aprendizaje escolar.

Según Maryse Bouchard, de la Universidad de Montreal, el consumo de pesticida está prácticamente en todos lados: aunque la principal fuente se encuentre en las frutas y verduras, éste también puede hallarse en el aire que respiramos o en el agua que bebemos.

Pese a que este estudio sugiere que hay un vínculo entre los pesticidas y el TDA, algunos expertos aseguran que se necesitan evidencias más claras para ligarlos. Mientras inician nuevas investigaciones, Bouchard sugiere consumir frutas y verduras orgánicas para evitar este problema y advierte que, tanto las fresas como las moras y el apio congelados, contienen niveles más altos de pesticida que estos mismos en estado natural.

Fuente: The Huffington Post

viernes, 7 de mayo de 2010

COMO HACER BARRITAS DE AMARANTO CON CHOCOLATE



por TECNOLOGÍA DOMÉSTICA PROFECO
Más información de otros platos en la Revista del consumidor.

jueves, 6 de mayo de 2010

Una alimentación con una huella baja en carbono

Nutrirse de manera sensata y respetuosa
Una dieta de baja huella de carbono sería aquella basada en productos frescos y poco envasados y procesados, ecológicos cuando sea posible, con poco consumo de carne y de origen lo más local posible. Comer diverso, local, valorando lo que llega a la mesa y disfrutando con conciencia, es lo que se promueve desde el movimiento Slow Food: más riqueza, diversidad y sabor, y menos huella.

Pese a que el ahorro de CO2 de una dieta u otra es más difícil de cuantificar que el de la energía (no se trata de una conversión directa entre consumo y emisiones), se calcula que adoptar algunos hábitos para una dieta más sensata ambientalmente puede reducir las emisiones de CO2 asociadas a la alimentación en un 40 % o más, en función de los hábitos personales. Sus implicaciones son similares a las de decidir abandonar los viajes aéreos.

Comer menos carne y más cereales, legumbres y frutas
Una dieta basada sobre todo en productos de la parte alta de la cadena trófica, es decir, en productos animales, requiere mucho más territorio, energía y agua que una basada en los productos de la parte inferior, como las verduras y los cereales. Para producir una caloría de carne para consumo humano se consume 9 veces más energía y un 33 % más de combustibles fósiles que para producir una caloría de origen vegetal. Y si hablamos de lo que se llama “agua incorporada”, se calcula que dejar de comer un kilo de carne ahorraría más agua que toda la utilizada en duchas en un año.

Podríamos comer carne con menos frecuencia y entonces comprar productos locales criados tradicionalmente o de ganaderia ecológica. Seguro que el sabor valdrá la pena. Colaborar con los productores locales y evitar participar de las absurdas dinámicas de transporte de alimentos desde países en los que la propia población pasa hambre, son también puntos favorables a adoptar este hábito.

Tradicionalmente, los pueblos han comido carne, pero nunca se ha comido carne a los niveles actuales, ni el cultivo animal ha supuesto la explotación de la naturaleza que supone ahora, ni éramos tantas bocas a alimentar. Hoy, la opción ética y ambientalmente más sensata es limitar a niveles razonables nuestro consumo de carne.

Alimentos frescos

Por cada caloría que llega al supermercado, se han consumido 10 calorías de petróleo, debido al procesamiento a que se someten muchos de los alimentos para que se conserven o tengan buen aspecto. En general, comprar productos frescos y no procesados reduce la huella de carbono de nuestra despensa, y posiblemente también es mejor para nuestra salud. Pese a que la comodidad muchas veces hace indispensable el uso de algunos productos procesados, nuestra tendencia y compra habitual será lo que finalmente determine nuestro impacto. Comprar productos frescos y cercanos también evita una gran cantidad de envases, y por tanto reduce nuestra generación de residuos. Los costes energéticos de realizar los envases para la comida son aproximadamente dos tercios del valor de la comida en sí misma, y el consumo energético de cocinar la comida en casa es un tercio de lo utilizado en productos precocinados, que deben refrigerarse, etc. para conservarse hasta nuestra casa desde que se han preparado.

Ingredientes de producción local
La mayor parte de alimentos viajan entre 2500 y 4000 kilómetros antes de llegar a su destino. La biodiversidad agrícola está en peligro bajo los mecanismos de mercado, que benefician determinadas variedades desde el punto de vista comercial y generan unas redes de distribución de los productos que hacen que las manzanas y los tomates de las tiendas de aquí provengan de sitios lejanos y los de aquí se vendan en otros países. Comprar productos y variedades locales reduce las emisiones de CO2 asociadas al transporte de alimentos. Además, las plantas que han crecido o se han cultivado tradicionalmente en un lugar están adaptadas a sus condiciones edáficas, a sus ritmos de lluvias, y al resto de especies vegetales y animales que comparten el territorio con ellas, por lo que no necesitan tantos recursos (fertilizantes, etc).
Cuanto más cerca esté el productor del alimento de nuestra mesa, menos huella y más sabor. Las cooperativas de consumo ponen en contacto productores de la región con los consumidores, y permiten servir en la mesa productos frescos, de temporada y locales.

Para los alimentos que no pueden ser locales, ya que son pequeños lujos no autóctonos, como el chocolate o el café, podemos moderar el consumo y comprarlos de comercio justo y producción ecológica.

Productos de temporada
Cada planta tiene su ciclo, pero hoy podemos encontrar en las tiendas prácticamente todos los productos en cualquier momento del año. Un tomate de invernadero, sin embargo, requiere más energía y emisiones de CO2 que uno de temporada. Si compramos productos de temporada, evitamos los alimentos procedentes de invernaderos o de lugares lejanos con otro clima, o que se han mantenido en cámaras durante los meses en los que no están disponibles de modo natural. Si cocinamos y comemos los alimentos de temporada están en su mejor momento, más frescos y buenos, y vendrán de más cerca.

Productos ecológicos

La agricultura y la ganadería más intensivas dependen de maquinaria y productos de síntesis que son nocicos para el entorno y la biodiversidad pero que, además, requieren más energía para fabricarse y aplicarse que los sistemas ecológicos o tradicionales. Se calcula que la agricultura y la ganadería intensiva son responsables del 7 % del carbono de la atmosfera. Para fabricar una tonelada de fertilitzante sintetizado por los humanos son necesarias entre 4 y 6 toneladas de petróleo.

En cambio, la agricultura ecológica utiliza un 50 % menos de energía que los sistemas convencionales. Producir un litro de leche ecológica consume un 25 % menos de energía que producirlo con sistemas de ganadería convencional.

Los sistemas de cultivo como el control integrado de plagas también permiten una productividad alta, reduciendo el uso de pesticidas y energía (por ejemplo, al labrar menos, utilizar sistemas naturales de mejora de los suelos y de control de plagas y hierbas). La ganadería extensiva también tiene un menor impacto sobre el medio, sobre los animales y consume menos energía.

Del mismo modo, unos consumos razonables de pescado permitirían la recuperación de las pesquerías y un suministro suficiente de pez salvaje. Pese a que aún no está cuantificado en términos de CO2, la cría de pescado en piscifactoría requeriría más energía y recursos que la captura libre a pequeña escala y el consumo de pescado local.

Una sociedad que coma menos productos animales podría abastecerse sin problemas con este tipo de producción. Somos nosotros quienes decidimos qué tipo de ingredientes escogemos para nuestra mesa.

Producir tus propios alimentos
Cultivar algunas hortalizas, verduras o frutas en un pequeño huerto ecológico o un rincón comestible en el balcón anima a valorar la comida y las variedades locales y de temporada, y permite llevar a la mesa alimentos frescos con una huella de carbono mínima o cero. Una opción si no hay espacio en casa pueden ser los huertos comunitarios.

Resumiendo...
• No comer en exceso, evitar el desperdicio de basura y priorizar el consumo de alimentos vegetales reduce nuestra huella de carbono.
• Escoger alimentos frescos (no envasados ni procesados), de cultivo próximo y de temporada significa escoger alimentos de menor huella ecológica y seguramente más sabrosos.
• La producción de alimentos ecológicos es más respetuosa con el medio y utiliza menos recursos y energía.
• Intentar cultivar algunas hortalizas o verduras ayuda a valorar la comida, es educativo y permite llevar a la mesa alimentos frescos de baja huella.



Más sobre HUELLA ECOLÓGICA.

martes, 16 de febrero de 2010

Beneficios de la sandía, por Lesli Hinojosa

La sandía es un fruto originario de África, es de corteza gruesa y contiene una gran cantidad de agua. Suele ser consumida tanto por su exquisito sabor como por sus propiedades nutricionales, además de actuar como un poderoso hidratante al contar con grandes cantidades de líquido en su pulpa.

Existen más de 50 especies de este fruto, pero los beneficios de la sandía son muy similares en todos los casos. A continuación se explican detalladamente.

· Antioxidante: El licopeno (es la sustancia que da el color rosa característico a este fruto) proporciona una acción que impide la producción de radicales libres, los cuales tiene un efecto en cadena que causa daños a nivel celular.

· Limpia los intestinos: Debido a su gran cantidad de fibra, ayuda en todo el proceso digestivo y hace que se elimine con mayor facilidad los productos de desecho.

· Tensión arterial: Debido a todas sus sustancias nutritivas ocasiona un equilibrio en el sistema circulatorio, manteniendo la tensión arterial en rangos normales.

· Sistema nervioso: Por contener potasio, mejora los impulsos nerviosos haciendo que su transmisión al organismo se efectué de manera normal.

· Hidrata: Debido a que el 93% de la sandia es agua, se considera como una excelente opción para mantener un correcto estado de hidratación.

· Adelgaza: el valor calórico es de aproximadamente 20 calorías por cada 100 gramos de sandia, por lo cual hace de este fruto una opción idónea para introducir en la dieta, además que provoca una sensación de saciedad rapida.

· Depurativo: Debido a sus propiedades nutritivas, la sandia desintoxica el organismo ya que tiene una funciona coadyuvante con el hígado sintetizando componentes grasos complejos, además de fabricar bilis .

· Vías urinarias: Ayuda a los riñones a cumplir su función, posiblemente sea debido a su gran cantidad de agua y a que su asimilación es simple en el organismo haciendo que la carga de toxinas sea mínima.

Fuente Otra medicina